Horror en Haití ¿ Qué significa ?

"Y habrá...terremotos en diversos lugares. Todo esto principio de dolores." (Mateo 24:7-8)

El mundo ha sido verdaderamente golpeado por la simágenes apocalípticas que fluyen de este terremoto masivo, el cual sacudió violentamente la corteza terrestre justo por debajo de Port-au-Prince, la capital de Haití.

Parte corazón ver a los sobrevivientes del terremoto trabajando afiebradamente, usando mandarrias y sus manos desnudas, para liberar del manto de concreto y pidiendo ayuda.

La devastación se complementa con el desespero y confusión de las mareadas víctimas que vagan por las calles dándose cuenta de que sus hospitales, edificios de gobierno y servicios de emergencia también están paralizados. El agua potable, la energía eléctrica y el servicio de teléfono virtualmente no existen.

Bondad en medio de la catástrofe

Pasará todavía un tiempo antes de que la visión total de este desastre  y la pérdida de vidas sea realmente abarcada. Sin embargo, también ha enternecido el corazón ver el volcamiento internacional de caridad, sacrificio y ayuda humanitaria.  Ahora es especialmente importante para los cristianos ofrecer sus servicios, dar sacrificadamente y orar.

 

¿Por qué ?

Algunos ya han hecho la pregunta, ¿envió Dios este cataclismo como castigo divino sobre el país más pobre del hemisferio occidental?

Justo un día después del desastre, Pat Robertson dijo en CBN que la nación de Haití fue devastada porque su gente "hizo un pacto con el diablo".

Necesitamos ser muy cuidados y no apresurarnos a emitir un juicio en tiempos como este. Comentando sobre un desastre local, allá en su tiempo, Jesús explicó, "Aquellos dieciocho sobre quienes cayó la torre de Siloé y los mató, ¿piensan ustedes que eran peores pecadores que todos los demás hombres que habitaban Jerusalén?. Les digo que no; pero a menos que ustedes se arrepientan, perecerán igualmente" (Lucas 13:4,5)

Al diablo le gustaría hacer desaparecer cada vida humana. De acuerdo a la ley eso es lo que merecemos. Es sólo por la intercesora gracia de Dios que cada uno de nosotros está vivo.

Así que, ¿Qué podemos entender de esta tragedia?

Por una parte, al acercarnos al fin, poderosos movimientos telúricos azotarán con mayor frecuencia e intensidad. La muerte de Jesús fue marcada también con un terremoto significativo, así como lo fue su resurrección. (Mateo 27: 54, 28:2). Las escrituras también nos dicen que la segunda venida de Cristo será acompañada por el mayor terremoto de la historia (Apoc 16: 17,18). Sólo los redimidos sobrevivirán a este evento sísmico.

Hay algo más que hemos visto del terremoto en Haití. La economía completa y la libertad completa de un país entero puede ser instantáneamente alterada cuando un terremoto masivo reduce a escombros a una ciudad principal. Cuán rápidamente los eventos proféticos globales pueden ser activados si un terremoto de esta magnitud o mayor azota la ciudad de Nueva York, San Francisco o Los Ángeles. Es sólo por la paciente misericordia de Dios que ha preservado a los Estados Unidos  de "uno grande" por ahora.

Podemos estar seguros de que el Señor puede traer bendiciones positivas aún de un devastador desastre como este. "Y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, a los que conforme a su propósito son llamados".( Romanos 8:28)

Es un hecho que la gente está más abierta al evangelio después de un desastre.

La Iglesia de Dios está dedicada a salvar almas para la eternidad. Mientras la gente en todas partes contempla estos desastres naturales en aumento, sus corazones se hacen sobrios, anhelan paz y seguridad.

"¿Qué debo hacer para ser salvo?". Son las palabras que el carcelero habló a Pablo y Silas después de un potente terremoto (Hechos 16:30).

Amigos, en sólo unos pocos minutos terroríficos, el tiempo de gracia de miles fue cerrado por siempre para las víctimas de Haití. Sus destinos eternos quedaron sellados, pero para el que vive aún hay esperanza. (Eclesiastés 9:4).

Es por eso que es tan importante para nosotros usar estos momentos parpadeantes de gracia para esparcir el evangelio a través de las transmisiones satelitales.

Este repentino desastre natural es un severo recordativo de justamente cuán rápido el fin puede comenzar.

Jesús predijo que las horribles escenas que el mundo ha contemplado después de este gran terremoto en Haití sólo aumentarán al acercarnos al tiempo del fin. Nuestro planeta entero está convulsionado y resquebrajado bajo su carga de pecado. "sabemos que toda la creación gime..."( Romanos 8:22)

Tan doloroso como es este terremoto, nos ofrece una tremenda oportunidad. La gente en Haití estará hambrienta de esperanza. Una esperanza que puede venir sólo de la palabra de Dios. Juntos podemos ayudarles a encontrar a Jesús.

Por : Pastor Doug Batchelor

Fuente: www.amazingfacts.org